Dios... no estoy nada bien...
Aunque hice el prospecto del día, no salí de mi casa. Me llego al correo un mensaje dandome limite para la entrega de la tesis ya cuando iba a salir y pensé que no era importante salir, pensé en qué hacia saliendo si no era capaz de enfrentarme a la tesis, pensé que no debía salir y debía quedarme en la casa trabajando... finalmente ni trabajé, me quede sin hacer nada...
Alimentando mis ideas, pensando en mis problemas, pensando en soluciones, pensando en qué va a pasar, pensando en que no puedo seguir así. Hace un año estaba en mi habitación y estaba un amigo de mi hermano en su habitación. De repente golpeó la puerta de mi habitación y me dijo...-alguien se calló del edificio!!!- y yo, ¿Qué?!!!... no lo podía creer hasta que miré por la ventana y efectivamente estaba el cuerpo de una muchacha que al parecer, en una pelea con el novio, tomó la determinación de tirarse de un 11 piso. Yo vivo en el 10.
Es crudo lo que pienso, pero pensé que ella quizá finalmente había descansado y que había escogido un buen lugar para caer, ya que no calló donde los niños podrían verla, sino en una especie de balcón.
Para que a uno le diagnostiquen depresión severa es porque ha tenido ideas de muerte, así que voy a ser sincera con lo que escribo. Desde que tengo memoria he tenido ideas de muerte.
La primera vez que pedí ayuda lo hice en la universidad y no sabía lo que era la depresión. Estaba muy mal, no podía levantarme de la cama y tenía planes específicos para acabar con mi vida. Pensaba en envenenarme, pero antes pensaba dejar todo organizado en cajas... sabía perfectamente qué iba a hacer. Fui a donde una sicólogo de la Universidad que me remitió a donde un siquiatra particular que me empezó a hacer terapia y a darme antidepresivos, el doctor se fue del país y me dejo con otro terapeuta al que deje de asistir pues era evidente que no se acordaba de lo que yo le decía, además los antidepresivos me los estaba financiando una tía y me daba pena seguirle pidiendo dinero...
En una recaída de la depresión le conté a mi familia y pedí ayuda, me terminé internando en una fundación de adicciones en donde me dijeron que no me podían ayudar y que debía ir al siquiatra... salí sin esperanza... sin embargo siempre he intentado buscar formas de superarme... me levanté un poco pero fui recayendo de nuevo... las veces que he intentado tomar fluoxetina me hace daño y de eso sólo me dí cuenta hace poco... antes no contaba lo que sentía pues me daba verguenza, pero esta vez si conté los síntomas y el malestar que sentía y la siquiatra me dijo que era posible un transtorno bi-polar. Cuando tomé zentius me fue bien y por eso la doctora antes de recetarme los niveladores por transtorno bi-polar, me recetó escitalopram, para mirar a ver como me va.
En muchas oportunidades he tenido ideas de suicidio, sé de tres ideas especificas que he tenido, envenenarme, tirarme a un carro, y tirarme del edificio donde vivo. He pensado en formas de hacerlo y que parezca un accidente para hacerle a mi familia mas suave la cosa... pienso en que tengo que dejar cosas organizadas, he hecho cartas, he pensado en dejar una repartición de bienes...
Hace un tiempo tenía planeado todo para hacerlo, la idea era clara y persistente, pero alguien me metió en el proceso del bypass... yo no quería hacerme la cirugía pero accedí a seguir el proceso para que no sospecharan nada. En el proceso tenía cita con muchos especialistas entre ellos la siquiatra... en esa época yo casi no hablaba, empecé poco a poco a hablar pero nunca tocamos el tema de las ideas de suicidio y yo nunca lo conté pues no quería que supiera.
El proceso fue largo, y yo ya me estaba cansando. El día que decidí decirle a la siquiatra que no seguía con el proceso, ella me dio la autorización para la cirugía... yo pensaba que se demorarían unos 4 meses en hacérmela. Entregue los documentos al seguro medico, fueron solo 20 días y mi cirugía fue aprobada. Yo no estaba convencida de hacérmela pero no dije nada pues en medio de todo sentía una luz de esperanza...
El día de la cirugía, aún no estaba convencida, pero seguí el proceso... ya en la camilla hacia el quirófano cerré los ojos y le pedí a Dios que por favor me llevara... en el fondo de mi alma no quería seguir viviendo y quería que algo fallara para por fin descansar.
En el fondo eso es lo que siento, que quiero descansar, quiero dejar de pelear y de luchar, quiero dejar de sentirme mal, de sentirme culpable, de sentirme rechazada, de sentirme inútil, de sentirme un estorbo.
No veo posibilidad real de descanso, siento que me ayudaría un poco de aceptación en mi casa, pero esta aceptación no existe en mi casa. Siento presión y que los estoy decepcionando. Presión de ser la chica normal, con novios, que sale, que se ríe, que tiene mil amigos, que es exitosa.... decepción pues no ven grandes cambios en mí, porque a pesar de la cirugía sigo siendo como soy.
Siento que necesito descansar, pero viendo la realidad no veo posibilidades reales ni siquiera de salir un fin de semana a relajarme al campo. Mi sentimiento de culpa y responsabilidad es muy grande...y por mucho que lo intente no he logrado superar las ideas y sentimientos que no me dejan concentrarme para hacer la tesis.
No sé que más va a pasar en mi vida para lograr que las cosas cambien. Soy adulta y no debo exigir nada de mi familia, debería ser independiente y en vez de ser un estorbo ser una ayuda.
He llegado incluso a pensar que debería internarme, pero esto quizá sería otro paño de agua tibia, he pensado en irme lejos y abandonar todo, pero tengo deudas de estudio y no podía hacerle eso a mi familia, he pensado en tirarme del 10 piso, pero le estaría haciendo un daño terrible a mi familia.
Hoy me asomé a la ventana y sentí que nunca sería capaz de hacerlo... pensé entonces en otras posibilidades, pero NO... NO, AUNQUE ME DA GANAS DE HACERLO NO CREO SER CAPAZ, QUIERO PENSAR QUE HAY OTRAS POSIBILIDADES... NO SÉ BIEN CUALES, PERO DEBE HABER ALGO QUE PUEDA HACER.
Mañana se supone que se reúnen en un grupo de ayuda de cirugía bariatrica y allí está la siquiatra particular con la que me llegué a sentir bien, ella me dijo que si no tenía dinero me hacia una especie de crédito, pero a mi me da vergüenza hacer eso. De pedirle ayuda usaría lo de los almuerzos, sólo que me enfrentaría de nuevo al problema de qué almorzar y de la obsesión por la comida desde la mañana.
En el fondo lo que siento es que necesito un gran soporte para salir de esto, que necesito ayuda profesional, pero no sólo una consulta al mes. Creo que necesitaría una terapia semanal y con regularidad. Pero esa posibilidad es lejana... Sé que no le voy a pedir el crédito a la doctora, además para mi el problema del almuerzo me genera mucho estrés y ansiedad.
Me gustaría tener que escribir este tipo de cosas y leérselas a mi terapeuta, como una forma de ser sincera y obligarme a decir las cosas que realmente me afectan.
El trabajo está re-duro, pero debería esforzarme este fin de semana para acabarlo, hacer la entrega y concentrarme en la tesis ??? .
Un espacio de escritura, reflexión, libertad, un espacio para retomar la fuerza y compartir sabiduría. :D ** Pronto me voy de viaje ** :D







Has de verbalizar todo lo que te ocurra, Dianisssima,las ideas de suicidio lo primero, y a un profesional adecuado, especializado en salud mental. De las opciones que das, la que mejor me parece es irte fuera. En España por ejemplo el tratamiento sale gratuito por medio de la seguridad social.
ResponderEliminarLa familia no se elige, y hay veces que no está preparada para este tipo de contratiempos aunque solamente sea por falta de información (de las enfermedades mentales y nuestra, que nos callamos todos y no pueden adivinarnos el pensamiento).
Empieza a buscar soluciones más allá de tu casa.
Una abrazo